"Los centros y movimientos culturales de la ciudad por fin se pueden ir visitando a medida que van cerrando" explica adusto el Jefe de Gobierno. Los cierres ocurren para recortar gastos superfluos que implican a la administración una merma de inversión en el control de espacio público y policía metropolitana. "Necesitamos plata para tener bien controladitos a los porteños" señaló Terreta sin eufemismos.
En el caso de los hospitales como el neuropsiquiátrico Borda, el gobierno tiene pensado "reciclarlo" para montar allí un enorme Shopping con cinco Mac Donald´s y cuatro Burguer King. "Queremos cerrar algunos hospitales que dan pérdidas a la gestión y de paso aumentar los subsidios a las obras sociales ya que la mayoría de los porteños que nos votaron tienen alguna" confió Macri a Noticias piratas.
Con el éxito de los "tours porteños" pronto se vehiculizarán hasta las escuelas públicas más malogradas para recortar presupuesto y retornar a la ponderada "educación privada".
Por el momento la empresa de Macri va "viento en popa", pese a las críticas, saben que es la mejor gestión que se puede tener "Chicos pidiendo comida, caos de tránsito, basura en las calles, desigualdad norte-sur, son cosas que se van a ir solucionando en la planificación a largo plazo - revela Terreta - lo importante es que tengamos una buena policía para controlar los piquetes".


No son muchos los requisitos para ser diva o divo en Argentina. Algunos de los requisitos más importantes es ser suficientemente fascista. Según la socióloga Ángela Remedios "Si defendés a los militares con unos lentes oscuros que te tapan la cara y argumentas que lo de los setenta fue una guerra, te dan todos los números para ser diva o divo" explica la socióloga. Muchas de las divas argentinas que dan vuelta por nuestro medio "inodoro" cumplen con requisitos básicos "tener una postura blanda frente a los asuntos complejos, no dar una opinión política importante y relativizar la pobreza son ítems indispensables para el éxito mediático". Según los que saben para codearse con la crema innata de la sociedad es necesario hablar de cosas lo suficientemente superficiales para no comprometer a los demás a tener una postura política.
