Como es este nuevo síndrome de la pobreza que tienen los empresarios de la política. Desmienten que se gasten toda la plata en campaña publicitaria.
En la vida nada les fue negado ¿pobres de alma o simples garcas?
Los empresarios más ricos de la Argentina desembarcan a la política con una intención clara "no vamos a dilapidar el dinero del pueblo" aseguran en los pasillos de la constructora de Franco Macri.
Empresarios e hijos de empresarios se creen capacitados para poder gobernar un país que necesita tener una variante productivista "damos el ejemplo de trabajo como buenos hijos de gente acomodada" se defienden.
La idea de los empresarios en la política es ahorrar, ser austero, mezquino, "ajustar un poco según vengan las circunstancias" y "dar a las entidades financieras la parte que creen ser dueños en este país que vienen afanando hace décadas" sostienen.
Muchos de los logros de estos empresarios es haber alcanzado una imagen de "lucha por la gente" o como ellos lo definen "defensa del burgués asustado" a través de ideas, planes y propuestas tranquilizadoras para toda la clase media "vamos a enviar un proyecto al ejecutivo para
que el estado pague el electrificado de todos los countrys de este país, a ver si terminamos con el flagelo de la inseguridad" asume con orgullo el ex director de Casa Tía.
Para ellos llegar a la política es parte de un sueño por el que han luchado toda su vida "
yo y mi padre Franco nos hemos deslomado por esta Argentina próspera" explica Mauricio, actual Jefe de Gobierno Porteño. "Yo y todos nuestros amigos multimillonarios que están en la política siempre tuvimos el sueño de decir que somos pobres, que no tenemos plata, literalmente, ponernos del otro lado de la vereda - revela un empresario que dice que llegó a la política para no hacer política - la idea es que cuando vengan a pedirnos plata les vamos a decir que no hay nada, cuando corten las calles nada, cuando se caigan a pedazos las escuelas y hospitales nada, y así sucesivamente".
El síndrome de la pobreza, como muchos llaman a este
nuevo flagelo de la política, creen que se va a extender a varias listas sábanas "cuando no asuman nuestros candidatos testimoniales
los ignorantes que venimos de abajo vamos a desembarcar en el congreso con ideas brillantes" asume otro que dice ser político.
"La idea es ser político para llorar miseria, pero desmentimos rotundamente que sea para pagar las costosas campañas publicitarias que nos llevarán al senado".